ESTO TE INTERESA

Las claves de la innovación

Gabriel Banegas Ramírez*

Muy de moda en nuestro entorno emprendedor está el concepto de innovación que, en estricto sentido, significa nueva forma. Mucho más identificada con el aspecto tecnológico que con el ámbito de los negocios, debemos entender la dichosa palabrita como una forma distinta de aproximarnos a la solución de una necesidad, y no como “inventar”, literalmente, una máquina o artilugio que a nadie se le había ocurrido.


Como lo conceptualiza Christensen, básicamente hay dos tipos de innovación:

  • Incremental: La innovación que toma una solución conocida a un problema y la mejora para hacerla más barata, accesible, portable o eficiente Por ejemplo, los cerillos y el encendedor de gas: ambos tienen un combustible que se enciende.
  • Disruptiva: La innovación que soluciona un problema desde un enfoque totalmente distinto al método que la precede. Como ejemplo podemos citar el paso del carruaje de caballos al automóvil  con motor de combustión. Ambos son medios de transporte, pero el paso de la fuerza animal al motor de combustión interna para generar movimiento es disruptivo.

Partiendo de este par de conceptos y enfocándonos de nuevo en nuestro entorno emprendedor podemos innovar buscando formas nuevas para:

  • Hacer llegar a nuestros clientes productos de necesidad básica o de gran demanda.
  • Producir satisfactores en mayor escala, para abaratar costos y ampliar mercados.
  • Simplificar y abaratar el proceso de producción.
  • Diseñar formas diferentes de mostrar nuestros productos a más personas a menor costo.
  • Definir de manera diferente nuestra oferta de valor para diferenciarnos con mayor claridad de la competencia.

Aunque todos podemos tener una buena idea en un momento dado, el llevar a cabo un negocio con un producto o proceso innovador requiere de al menos tres requisitos principales:

  • Una base de conocimiento teórico o experiencia real de la solución que proponemos.
  • Conocimiento amplio del entorno del problema o necesidad que pretendemos solucionar.
  • Estructura metodológica para definir, explicar y documentar el proceso  de problema-solución.

  • Sobre todos estos temas seguiremos hablando en próximas entregas de este blog.

    *Gabriel Banegas Ramírez es Director del Centro de Servicios de Alta Tecnología (CESAT).

     

     


    << Regresar